La irrupción de la inteligencia artificial (IA) como tecnología de propósito general (GPT, por sus siglas en inglés) ha marcado un punto de inflexión en la dinámica del mercado laboral global. A medida que la IA se integra de forma transversal en sectores como la salud, las finanzas, el transporte y la educación, surge una pregunta fundamental para los profesionales del ámbito empresarial: ¿representa esta automatización una amenaza para el empleo o una oportunidad para su transformación positiva?
Transformaciones estructurales y potencial disruptivo
La IA se diferencia de otras tecnologías de automatización por su capacidad de aprendizaje autónomo y mejora continua a partir de datos. Esta característica le permite sustituir o complementar tareas humanas de forma más sofisticada y versátil que cualquier revolución tecnológica anterior. Como señala BBVA Research (2025), la IA ya está siendo implementada en diagnósticos médicos, logística, servicios financieros, educación personalizada y vehículos autónomos, entre otros.
Estas transformaciones no son necesariamente sinónimo de destrucción masiva de empleos. Históricamente, los GPT han generado aumentos sostenidos en la productividad y en los ingresos sin una correlación directa con incrementos en el desempleo. De hecho, datos analizados por BBVA muestran que, entre 1900 y 2018, el ingreso per cápita en Europa y Estados Unidos se multiplicó por nueve sin variaciones significativas en la tasa de desempleo.

Impacto sectorial y complementación laboral
Desde un enfoque sectorial, el informe de la CEPAL (2022) destaca que la IA transforma las ocupaciones al interior de los sectores antes que eliminarlas por completo. En la salud, por ejemplo, la IA mejora la eficiencia diagnóstica, pero también destaca la necesidad de habilidades interpersonales y éticas que no pueden ser automatizadas. En el transporte, si bien se espera una transición hacia vehículos autónomos, se requieren nuevos perfiles para supervisar sistemas inteligentes, gestionar datos y mantener la infraestructura digital.
Del mismo modo, en el sector financiero la automatización de tareas rutinarias permite a los trabajadores enfocarse en funciones de análisis, asesoramiento y estrategia. En general, más que una sustitución total, lo que se observa es una redefinición del contenido de los puestos, una mayor demanda de competencias digitales y la valorización de las capacidades humanas complementarias, como la resolución de problemas complejos, el pensamiento crítico y la inteligencia emocional.
Datos globales y prospectiva al 2030
El «Future of Jobs Report 2025» del WEF proyecta que entre 2025 y 2030, el 22% de los empleos actuales se verán transformados estructuralmente. Se prevé la creación de 170 millones de nuevos puestos, especialmente en sectores como la tecnología, la energía verde, la salud y la educación, frente a la pérdida de 92 millones de empleos tradicionales. Esto implica una tasa neta de crecimiento del empleo del 7%, siempre y cuando se implementen estrategias efectivas de reconversión laboral.
Los roles más demandados incluyen especialistas en datos, inteligencia artificial, fintech, ciberseguridad y energías renovables. Paralelamente, las competencias más valoradas por las empresas son el pensamiento analítico, la adaptabilidad, la alfabetización tecnológica y el aprendizaje continuo.

¿Amenaza u oportunidad? El papel de la estrategia empresarial
La respuesta a la pregunta planteada en el título no es dicotómica, sino contingente. Como señala Benhamou (2022), el impacto de la IA en el empleo dependerá en gran medida de las decisiones que tomen las empresas y los gobiernos: cómo se distribuyan las ganancias de productividad, qué estrategias de reorganización se implementen, y cuál sea el grado de inversión en formación y acompañamiento del cambio.
Las organizaciones que adopten una perspectiva proactiva, centrada en la complementariedad humano-máquina y en la capacitación de sus equipos, estarán mejor posicionadas para aprovechar las oportunidades de la IA, reducir los riesgos sociales y construir una ventaja competitiva sostenible.
En conclusión, la automatización con inteligencia artificial no debe entenderse como una amenaza inevitable, sino como una transición tecnológica que plantea retos significativos y, al mismo tiempo, ofrece grandes oportunidades. Para los profesionales del sector empresarial, el verdadero desafío consiste en liderar este cambio desde una óptica estratégica, ética y centrada en el talento humano. Las decisiones que se tomen hoy definirán el futuro del trabajo.
Referencias
- Benhamou, S. (2022). La transformación del trabajo y el empleo en la era de la inteligencia artificial: análisis, ejemplos e interrogantes. CEPAL. https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/586b344a-0dac-497c-9290-f8eb1a00221f/content
- Doménech, R., Neut, A. y Ramírez, D. (2025). The impact of AI on employment and productivity. BBVA Research. https://www.bbvaresearch.com/publicaciones/global-el-impacto-de-la-ia-en-el-empleo-y-la-productividad/
- World Economic Forum. (2025). Future of Jobs Report 2025. https://www.weforum.org/reports/the-future-of-jobs-report-2025/